Emocionada le contó su sueño al despertar y él riendo a carcajadas le dijo.
-¡Menos mal que era un sueño!.Y entonces supo que no era el.
Y ella sintió el frío del invierno y vio la niebla en el dormitorio mientras el luchaba a brazo partido con sus propios fantasmas.
Y ella solo pidió un poco de espacio...
Que soledad tan extraña es esa que no se elige.
Y el dibujo un mapa en su cuerpo mientras dormía pero se borro con las primeras olas del día.
Y ambos llenaron su vida de cosas a medias,de historias incompletas,de palabras no dichas,de fuegos sin cenizas,de finales sin perdices.
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