Como la vida siempre te sorprende, resulta que existe un síndrome llamado de "Mary Poppins" que reúne una serie de características muy parecidas a estas y otras pocas mas . Me hubiera preocupado de no ser porque estos días me ha abandonado Mary Poppins y no me da la gana verle lo positivo a nada. Me he quedado tranquila porque los síndromes, ya os lo digo yo, no se cogen y se dejan cuando a ti te da la gana, así que, o no tengo el síndrome o me he curado de un plumazo.
Mi cuerpo ha decidido revelarse y se me ha dado la vuelta. Fiebre, noches en vela, pastillas como para que empiecen a salirme escamas y orejas de ratón...¡Harta ya de estar mala es lo que estoy! Cuanto más me revelo con esta situación, más cosas me saca para demostrarme quien tiene el poder , y yo, que llevo años pensando que el secreto de estar bien radica en nuestro cerebro, y en no hacer caso al cuerpo cuando intenta convencerte de que no estás bien, me encuentro lidiando un pulso que ya veo que no voy a ganar. Así que me paro y pienso. A ver, ¿qué pasa? ¿Qué estoy haciendo que no quieres que haga? ¿Por qué quieres frenarme? Vale que todo esto suena a delirios de loca, pero esa manía mía de analizarlo todo, todo el tiempo, no va a cesar por mucha fiebre que tenga.
¿Has ido al médico? Me pregunta mi madre, por ejemplo. Si mamá, veinte veces. ¿Y qué dice?
Y ahí es cuando me pongo a temblar, porque los médicos no saben por qué. Ellos, con toda su buena intención te mandan pastillas, sobres y jarabes para combatir los síntomas pero de donde viene eso que te pasa no lo saben y entonces recurren a algo que a mi me da mucho miedo. "Es un virus". Y lo dicen como para quitar importancia a lo que tienes. Y yo me pregunto. ¿Es que los médicos no ven la tele ni van al cine? Porque las grandes producciones americanas están llenas de virus que se cargan a la raza humana en 60 minutos de película. A mi no me dejan nada tranquila con eso. ¿Tengo un bicho de vacaciones por mi cuerpo o construyéndose un chalet adosado para quedarse a vivir? Llamarme loca pero me gustaría saberlo.
Al principio, eso de quedarse unos días en casa tranquilita parecía la solución, pero ya no me da la gana. Me aburro soberanamente en mi casa pendiente de mi malura, así que he salido a la calle aunque sea para contarlo. Y he descubierto que es un tema muy entretenido y al que todos entramos con mucha facilidad. Todo el mundo tiene un tío, un primo, un hermano o ellos mismos a los que les ha pasado lo mismo que a ti, y eso, es lo que de verdad tranquiliza y no los argumentos de los médicos, porque el que te lo esta contando goza de buena salud, así que será cuestión de esperar unos días más y ya.
Por si no funciona estoy empezando a contemplar muy seriamente la posibilidad de utilizar las palabras mágicas de " la Poppins ". Supercalifragilisticospialidoso. Quizá si las repito cada ocho horas, delante del espejo y a la pata coja mientras chasqueo los dedos consiga echar de mi cuerpo a ese bicho usurpador.
Si compruebo que funciona lo compartiré con vosotros para que lo pongáis en practica.
Besos y Feliz Domingo.
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